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Guayaquil verde

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Al llegar a Guayaquil, los trópicos se apoderan de uno… Guayaquil te saluda con ráfagas de aire caliente. Es tierra húmeda, todo el año. Y la característica que la define, el verdadero monumento de la ciudad más grande de Ecuador, es sin duda la espectacular naturaleza tropical que uno puede encontrar dentro y alrededor de el enclave urbano.

 

Aquí te presentamos diez emblemas naturales de Guayaquil que esperan a quienes buscan el esplendor siempre verde de los trópicos… La mayoría de los cuales están a menos de una hora del centro de la ciudad, y harán que su estadía en la ciudad sea aún más especial.

 

El río Guayas

La desembocadura más grande a este lado del Océano Pacífico nace de los ríos Daule y Babahoyo, que forman las lánguidas aguas del Guayas, una espectacular hebra de agua que bordea el paseo principal de la ciudad, el Malecón Simón Bolívar… siempre vale la pena de contemplarlo desde jardines con árboles de mango y coloridas plantas tropicales.

 

Isla Santay

Una isla verde justo al frente del Malecón, al otro lado del río Guayas que durante años fue vista como un bosque perdido e inalcanzable. Hoy, puedes caminar el puente sobre río abierto hacia el fabuloso reino natural de esta enigmática isla.

 

 

Parque Histórico

Una joya de parque y centro de rehabilitación de especies endémicas que muestra la historia, cultura y naturaleza de la región.

 

 

Estero Salado

Los estuarios de Guayaquil están llenos de encanto, con garzas, garcetas, iguanas, manglares, gallaretas, coloridas tangaras, todo ello en la mitad de la ciudad.

 

Cerro Blanco

Cientos de ceibos centenarios y un hermoso arroyo que si llegas temprano por la mañana, puedes quizás toparte con ciervo bebiendo. Monos aulladores, innumerables especies de aves … dicen incluso que jaguares también vagan por estos bosques a sólo 20 minutos del centro de Guayaquil.

 

Puerto Hondo

Un estuario ubicado justo a las afueras de la ciudad, al otro lado de la carretera de Cerro Blanco, que ofrece un pequeño balneario público para los lugareños y el brazo de mar y manglar donde puedes descubrir hermosas aves como el ibis, las garzas y espátulas, en un paseo único en canoa.

 

 

Parque El Lago

Se trata de un enorme reservorio de agua que se extiende dramáticamente y llamando a uno a salir y descubrir la selva tropical del pantanal. Kayak y vela son actividades comunes del parque.

 

Manglares Churute

Una de las reservas más emblemáticas de la costa ecuatoriana, que ofrece paseos en bote en bosques de manglar y senderos, y es uno de los mejores lugares del país para ver el Canclón, también llamado Gritador Unicornio, ¡un ave única con un cuerno en la cabeza!

 

Manglares de El Morro

Guayaquil está situado en la costa, pero su playa está separada de la ciudad por manglares y estuarios que lentamente desembocan en el océano. Una de los últimos manglares antes de llegar al mar son accesibles desde el pueblo playero de Playas Villamil, en Puerto El Morro, donde puedes pasear en barco y quizás ver uno de los delfines que se alimentan del agua salobre de la zona.

 

Isla Puná

Una última frontera, sitio único de visita donde uno se sorprende ante la grandeza del Océano Pacífico, espera en Isla Puná, la última isla del Golfo de Guayaquil, que en su lado occidental mira directamente al horizonte sin obstáculos, en poblados pequeños que incluso pueden ofrecer una estadía en sus pintorescas y humildes chozas de madera.

 

Guayaquil es hogar de una animada vida nocturna. Bailar, pasear por el río, descubrir los barrios pintorescos de la vieja ciudad bajo la luz de las estrellas o comer cangrejo son algunos de los grandes destacados de la actividad… hay, sin duda, opciones para elegir.

 

El Malecón 2000, también llamado Malecón Simón Bolívar, abre tarde, e incluso familias caminan, juegan y hacen una velada de visitar este emblema de la ciudad al atardecer … ¡en realidad es el mejor momento para sentir la deliciosa brisa que llega del río!

 

 

Qué hacer
Puedes tomar el barco pirata y recorrer el río, admirar el paisaje del malecón y revivir lo que habría sido uno de los principales medios de transporte en la época colonial: un barco a vela. Es una de las principales experiencias turísticas de la ciudad.

Si estás con niños, no te pierdas los parques infantiles y el muy simpático parque de diversiones.

 

Averíguate la cartelera del cine del Malecón o si hay eventos en el Mercado (al costado sur del malecón).
Una nueva adición es La Perla, una vistosa rueda moscovita, sobre la cual podrás aprovechar la vista y las brisas nocturnas del río.
Simplemente camina y explora los espectaculares jardines tropicales y la bellísima Torre Morisca, la torre del reloj de la ciudad.

 

Las Peñas
El destino evidente desde El Malecón es Las Peñas, el barrio tradicional donde se fundó la ciudad, que se puede visitar a través de su pintoresca escalinata de más de 400 escalones (cada grada está numerada) que lo llevará hasta la mejor vista panorámica de la ciudad. En la base de esta colina, no dudes en caminar lo que es probablemente la calle más pintoresca y romántica de Guayaquil, la calle Nuna Pompillo Llona, con galerías, tiendas y bares para compartir una copa entre amigos, que te llevará hasta Puerto Santa Ana, un lugar agradable y moderno para ver, desde otra perspectiva, la vista del río.

 

La Zona Rosa
A dos cuadras del Malecón, en su lado norte, desde la calle Montalvo, ingresas en lo que es la zona de bares, discos y música en vivo de Guayaquil, donde está la icónica Cali Salsoteca y buena comida después de pasar la noche bailando en La Culata, con ceviches, encebollados, encocados y un excelente surtido de platos con mariscos.

 

 

Malecón del Salado
Al final de la arteria principal de Guayaquil, la calle 9 de Octubre, llegamos al hermoso parque lineal conocido como el Malecón El Salado, un proyecto de regeneración urbana que mezcla los manglares con restaurantes, paseos, un parque de diversiones y una colorida fuente en forma de guitarra que “toca” música… ¡tienes que verlo para creerlo!

 

Urdesa
Uno de los sectores más atractivos de la zona moderna de Guayaquil se ubica a la altura de la calle Víctor Emilio Estrada, donde restaurantes de todo tipo suelen ofrecer asientos al aire libre para sentir la brisa y el zumbido de las calles concurridas. Si te gusta comida callejera y popular, no puedes dejar de merodear el cercano barrio de Miraflores.

 

La cangrejada guayaquileña es más rica por la noche
Un pasatiempo favorito entre los lugareños es comer cangrejo. A cada comensal se le sirve un bloque de madera con un martillo de madera para abrir la cáscara de esta especie única de cangrejo rojo que habita en los manglares cercanos. Acompañados de sabrosas salsas, incluyendo al ajillo o con coco y plátano maduro, y una técnica única que hace que la carne sea jugosa y tierna… es un verdadero ícono de la ciudad. Uno de los restaurantes más populares es La Pata Gorda (Av. Principal 116 y la calle Segunda) en Miraflores… (en Miraflores también están otros sitios concurridos como Manny o Pepín) o Red Crab (Calle Víctor E. Estrada y Laureles) en Urdesa.

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