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Tren de los Volcanes III

Tren de los Volcanes III: Un viaje en tren por las hermosas provincias de Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua

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La nueva ruta de los Ferrocarriles Ecuador retorna a sus primeros viajes, enlazando las regiones al sur de la capital. El viaje de dos días sigue los carriles a lo largo de la “Avenida de los Volcanes” y las huellas del gran explorador y naturalista del siglo XIX Alexander von Humboldt. Esta es la manera ideal para quedar inmersos en el fascinante mundo natural y cultural que pervive a pocos kilómetros del zumbido urbano de Quito.

 

 

El tren al sur desde la capital atraviesa un fabuloso paisaje de montañas a ambos lados de las rieles, con campos verdes, casas rústicas, caminos rurales y vacas que bajan tranquilamente a pastar: una tierra de vaqueros, la tierra del chagra ecuatoriano.

 

Ya saliendo de Quito la vegetación cambia. La cumbre nevada del majestuoso Cotopaxi, el volcán activo más alto del mundo, se siente cerca. Cruzamos una gran llanura antes de llegar a El Boliche, la estación ubicada al borde del Parque Nacional, escondida en medio de un frondoso bosque de pinos. Aquí hay tiempo para tomar un café, degustar el queso fresco y otras delicias de la zona que están a la venta, así como descubrir algunas artesanías locales, antes de ser guiados por hermosos senderos. Habrá más tiempo para explorarlo en el viaje de regreso.

 

Enseguida, volvemos a descender hacia tierras de cultivo que rodean a Latacunga, la capital provincial de la provincia de Cotopaxi, donde nos deleitan las sonrientes cholas latacungueñas con su presentación de baile tradicional. A la llegada en Ambato, una extraña vista nos espera: ¡Diablos! Una banda de pueblo toca las canciones favoritas de la región, mientras que seis bailarines, representantes de la ciudad aledaña de Píllaro, comparten fielmente con nosotros las diabladas que realizan sus recintos cada enero.

 

 

Después de nuestra noche en Ambato, el tren nos lleva de regreso a Quito, donde, durante el almuerzo, podemos explorar con más tiempo El Boliche y disfrutar de una visita a la granja de Machachi. Si esta es la primera vez o la centésima vez que has viajado por esta parte del país, la nueva ruta en tren ofrece algo para todos, viejos y jóvenes, parejas y familias. Viajar en tren en el Ecuador es mucho más que ir de punto A a B. Es una experiencia de la A a la Z.

 

 

 

¿Quién fue Alexander von Humboldt?

 

Nació en Prusia en 1769, Humboldt fue el naturalista-explorador arquetípico, y la inspiración para una generación de científicos, incluyendo a Charles Darwin. Humboldt –un hombre infatigable, enérgico, polímata, políglota, brillante, obstinado y (un poco) trastornado– realizó varios viajes durante su larga vida, antes de publicar su gran obra Cosmos, en 1845. Su primer gran viaje, que comenzó en 1799, fue a América del Sur, acompañado por el belga Aimée Bonpland. Aquí hizo innumerables estudios, cálculos y observaciones, mostrando el “nuevo mundo” al “antiguo” como nadie antes lo había hecho. Durante su estadía en Ecuador, ascendió todas las cumbres posibles y se reunió con personas influyentes. Describió su trayectoria por los Andes como una “Avenida de los Volcanes”. Y pese a que no pudo conquistar la cumbre del Chimborazo, sus observaciones acerca de la diferencia en vegetación dependiendo de la altitud, que se convirtió eventualmente en una notable ilustración, revolucionó la forma en que la ciencia consideraba la interrelación de las especies.

 

Muchas cosas llevan el nombre del explorador, incluyendo ciudades, animales (el pingüino de Humboldt) y, lo más relevante para Ecuador y América del Sur, la corriente de Humboldt; la corriente de agua fría que viaja hacia el norte de la Antártica a lo largo del Pacífico, trayendo consigo los nutrientes que hacen que las aguas de Chile, Perú y Ecuador sean ricas en biodiversidad y en pesca.

 

Su fama fue tan grande como la de Napoleón en una época, aunque, extrañamente, su bella visión integral y cautivante de la naturaleza, perdió popularidad en los círculos científicos del siglo XX. ¡Creemos que es hora de que su reputación se reivindique!

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